El prototipo Mercedes que la marca nunca reconoció del todo
Cientos quisieron comprarlo. Mercedes se los negó a todos.

Un auto construido para probar, no vender
Desde 1967, la carrocería del C111 servía para testear dos tecnologías: fibra de vidrio y motor rotativo Wankel.

Frankfurt, 1969: el debut que rompió todo
Puertas gullwing y un naranja llamado Weißherbst, por el vino rosado alemán. El público quedó fascinado.

Cientos de cheques en blanco
Coleccionistas de todo el mundo mandaron cheques en blanco esperando comprar uno. Mercedes devolvió cada cheque: nunca lo vendió.

Por dentro, no era un auto de calle
El interior priorizaba instrumentos y datos para los ingenieros, no confort. Nunca se pensó para producción en serie.

El Wankel fracasa, pero el proyecto sigue
Consumía hasta 50% más combustible que un V8 comparable. Con la crisis del petróleo, Mercedes lo abandonó en 1976 — pero convirtió un C111 a turbodiésel para correr 64 horas en Nardò.

1978: el auto más aerodinámico de su época
El C111-III logró un Cd de 0.183, el más bajo hasta entonces, y estableció 16 récords a más de 250 km/h de promedio, según el archivo oficial de Mercedes.

403.978 km/h: récord absoluto
En 1979, el C111-IV —V8 biturbo, 500 hp— superó el récord absoluto de circuito cerrado que Mark Donohue había puesto en 1975 con un Porsche 917: 355.9 km/h.

El laboratorio que nunca dejó de existir
El diésel probado en Nardò fue prototipo del motor del W123 300 TD. En 2023, Mercedes lo homenajeó con el Vision One-Eleven: 'Nuestro objetivo es crear íconos.'

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